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Museo Nacional del Hombre

La Pieza del Mes de Marzo

Este mes se encontrará expuesto el libro "Matanza de Napalpi" (2013) que contiene la historieta “El tiempo pasado está presente en nuestra historia. Masacre de Napalpí”, realizada por un grupo de estudiantes del CIFMA (Centro de Investigación y Formación para la Modalidad Aborigen). Muchos de los y las estudiantes provienen de Colonia Aborigen, Chaco (nombre actual de Napalpí) y durante su formación van encontrando caminos para contar la historia de sus pueblos. La historieta es justamente uno de los géneros más utilizados. Desde el Museo aprovechamos la ocasión del 24 de marzo “Día Nacional de la Memoria por la verdad y la Justicia”, para reflexionar sobre las innumerables injusticias a las cuales fueron sometidos los pueblos indígenas. Que la memoria sirva como herramienta para pensar en el presente una sociedad más justa.

N A P A L P Í

En 1911 se fundó la reducción de Napalpí, compuesta por grupos qom, moqoit y shinpi´, hoy conocida como Colonia Aborigen, en la provincia de Chaco. Esas tierras habían sido concedidas por el Estado a los indígenas en carácter de ocupantes a título precario. La Colonia se sostenía de la explotación forestal y de la agricultura (principalmente algodón).

En 1924 la administración de la Colonia les exigió a los indígenas la entrega del 15% de la cosecha algodonera. A esta quita, se sumó la presión demográfica en la Colonia, debido a que se les impedía a los indígenas, trasladarse a los ingenios a trabajar de manera estacional. Estas medidas, que generaron gran descontento en la población, promovieron la organización de los grupos, siendo los nuevos jefes-chamanes quienes encabezaron las protestas.

Las primeras hostilidades tuvieron lugar a principios de mayo de 1924 a través de breves ataques a campos de cultivos de los blancos. Rápidamente comenzó a correr la voz de que los indígenas se estaban armando. El gobernador Centeno se dirigió al campamento de Aguará, foco de resistencia, llegando a ciertos acuerdos con los indígenas. Sin embargo, el confuso asesinato del chaman Soria y la posterior muerte de un colono francés, fueron los detonantes de una tensión desbordante, y, los indígenas se volvieron a atrincherar en el campamento.

El 19 de julio de 1924, alrededor de 130 hombres armados rodearon el campamento. Los indígenas, que se encontraban desarmados, no ofrecieron resistencia. Sin embargo, las fuerzas nacionales comenzaron a disparar, convirtiendo los sucesos de Napalpí, en un verdadero fusilamiento. Se estima que 200 indígenas perdieron la vida. Los sobrevivientes fueron perseguidos durante mucho tiempo.